Ideas equivocadas habituales sobre el desarrollo ágil

La metodología ágil puede definirse como una metodología de desarrollo de software que ayuda a los desarrolladores en su proceso.
Se basa en un proceso repetitivo e incremental en el que las funcionalidades del software se entregan en ciclos. Aunque es una metodología de desarrollo de software, no solo la usan los desarrolladores, sino también gerentes de proyecto, líderes de equipo, gerentes de desarrollo, gerentes de producto, redactores técnicos e ingenieros de QA.
Al realizar revisiones repetidas y entregas en ciclos cortos, la empresa puede obtener nuevas ideas y comentarios de los clientes para que el equipo trabaje de forma efectiva con mejoras incrementales.
Por eso, muchas industrias y organizaciones de todo el mundo usan el enfoque ágil para aprovechar los beneficios de ciclos de feedback más cortos, mayor colaboración entre equipos y entregas más rápidas.
Como ocurre con cualquier enfoque nuevo, la adopción de esta metodología enfrenta varias ideas equivocadas. Hoy analizaremos algunas de las más habituales para ayudarte a entender el concepto con mayor precisión.
1. El objetivo principal es la velocidad
La velocidad está en segundo lugar, después de la calidad. Para entregar continuamente software que aporte valor a intervalos regulares, las buenas prácticas de aseguramiento de calidad deben formar parte del proceso.
Colaborar o prestar atención a la calidad no significa por sí solo que estés trabajando de forma ágil. Si no puedes seguir todos los principios del enfoque ágil, no estás aplicándolo.
2. Es específica del desarrollo de software
Aunque la gestión ágil de proyectos comenzó como una metodología de desarrollo de software, se convirtió en una metodología completa que puede usarse en otros tipos de proyectos con mayores posibilidades de cambio y continuidad, y ciclos de feedback más cortos.
3. No requiere planificación
Los proyectos de desarrollo ágil necesitan cierta planificación inicial. Esta debe incluir detalles como los principios de desarrollo, una estimación del trabajo y las tareas, las prioridades y el presupuesto general para orientar las decisiones durante el desarrollo. La clave es que se trata de una «guía» abierta a cambios, en lugar de un plan rígido. La planificación continúa durante todo el desarrollo y es responsabilidad de todas las personas involucradas.
4. No necesita gestión
Otra idea equivocada sobre la metodología ágil es que elimina la necesidad de definir claramente el orden y los roles por su flexibilidad excepcional frente a los métodos tradicionales guiados por un plan.
La metodología suele combinarse con Scrum para proporcionar la estructura y los puntos de control necesarios en el proceso de desarrollo.
5. No funciona en proyectos con una fecha límite fija
Al contrario, funciona mejor en proyectos con una fecha límite fija.
6. No requiere cambios
Para tener éxito, el desarrollo ágil necesita cambios en la cultura, los procesos y las herramientas. Sobre todo, exige cambios y mejora continua en toda la organización.
7. No requiere documentación
Esta idea es incorrecta, ya que los equipos que usan la metodología ágil utilizan y crean documentación al igual que los que usan otras metodologías. En cada etapa del enfoque ágil, la documentación es esencial porque el producto de cada ciclo debe probarse y mejorarse.
Conclusión
Una amplia variedad de industrias, desde la tecnología hasta los servicios financieros, usa esta metodología. Mientras algunas muestran un entusiasmo justificado por alcanzar los resultados deseados más rápido, otras se oponen firmemente por distintas razones, como la necesidad de realizar cambios profundos en los procesos establecidos. La realidad de aplicar esta metodología se encuentra en algún punto intermedio.