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5 formas en que tu empresa puede mejorar su agilidad

Muchos factores pueden influir en la magnitud y la velocidad de los cambios que experimenta tu organización. El estado de la economía, el crecimiento de la empresa, los cambios tecnológicos y la dinámica de un mercado o lugar geográfico contribuyen a lo que a menudo son épocas turbulentas.

Para que tu organización siga siendo competitiva y aproveche nuevas oportunidades, es esencial anticipar los cambios y adaptarse rápidamente.

La agilidad empresarial es un término cada vez más popular. En su forma más sencilla, la agilidad es una manera de operar que permite a una organización adaptarse rápida y flexiblemente a cambios externos o internos.

Según Forbes, más que un proceso o metodología individual, la agilidad organizacional es la capacidad de:

  • Ajustar las estrategias de manera continua.

  • Dar autonomía a los empleados para tomar decisiones clave en proyectos difíciles.

  • Responder a la ambigüedad y la incertidumbre con flexibilidad y rapidez.

  • Ver los cambios imprevistos como oportunidades de transformación.

Al incorporar flexibilidad y adaptabilidad en toda la empresa, las organizaciones pueden responder más rápido a las condiciones cambiantes del mercado, mejorar su eficiencia general y aumentar la satisfacción del cliente.

Estas son 5 formas de hacer que tu empresa sea más ágil hoy.

1. Desarrolla una mentalidad ágil

Una cultura ágil se basa en la confianza, el trabajo en equipo y la innovación. Esto significa involucrar a tus empleados en los cambios que necesitas realizar.

Los fundamentos de un entorno de trabajo ágil —objetivos claros, mayor autonomía y mejor comunicación— se alinean naturalmente con una mayor participación de los empleados. McKinsey encontró que un enfoque ágil en toda la empresa mejoraba esa participación hasta en 30 puntos.

Agile te permite dar autonomía a tus equipos al identificar oportunidades de desarrollo y mejora. La agilidad significa aprovechar su talento mediante equipos que rindan al máximo.

En esencia, «ser ágil» consiste en anticipar, gestionar y aceptar el cambio, por lo que es tanto una mentalidad como una metodología.

2. Comunícate e interactúa

Para ser más ágil, prioriza con criterio. Crea un foco reduciendo las prioridades a una lista corta de 3-4 cosas que deben hacerse. A medida que completes cada prioridad, añade una nueva en respuesta a los impulsores de tu empresa, sus estrategias y los nuevos acontecimientos.

Cada mañana, realiza una reunión breve para revisar lo que hiciste ayer, lo que planeas hacer hoy y los problemas que necesitan resolverse.

Las reuniones breves de equipo son rápidas, organizadas y directas, y forman parte de un sistema de gestión del tiempo muy eficaz. Son una excelente forma de involucrar a todos cada día y mejorar la comunicación y la cohesión del equipo.

La comunicación y la interacción son claves para el éxito de cualquier proyecto. Estas reuniones cortas y rápidas ayudan a aumentar la conciencia de la situación, compartir conocimientos y reunir a los equipos para colaborar.

Agile valora a las personas, la colaboración, las soluciones y el cambio. Un equipo ágil valora la agilidad por encima de la perfección: busca entregar pronto su trabajo y obtener comentarios para mejorar y perfeccionar continuamente el valor que ofrece, y responder a la evolución de mercados y clientes.

3. Prepárate para lo inesperado

Nadie sabe qué depara el futuro, así que prepárate para lo inesperado. Incorporar flexibilidad en tus planes y revisiones te dará más posibilidades de gestionar el cambio rápida y fácilmente.

Cuando los clientes exigen nuevos productos y servicios, o tu organización necesita modificar sus ofertas actuales, el tiempo suele ser un lujo que no puedes permitirte.

Dedica un momento a reflexionar, revisar el progreso y evaluar la situación actual. Hazte preguntas para examinar tu trabajo y su impacto: ¿qué funciona bien?, ¿qué podemos hacer mejor?, ¿por qué no lo hacemos?, ¿qué opciones tenemos para avanzar?

4. Automatiza procesos

Los paneles de información ágiles ofrecen canales de comunicación tangibles y en tiempo real para colaborar y mantener una comprensión compartida en toda la empresa. Estos paneles derriban los silos empresariales y fomentan el trabajo entre equipos.

Una puesta al día diaria con el equipo puede eliminar la necesidad de esas reuniones mensuales largas e ineficientes que nadie disfruta.

  1. Mide y optimiza

Las métricas de vanidad son estadísticas que parecen excelentes a simple vista, pero no necesariamente se traducen en resultados empresariales significativos. En el mejor de los casos, nos hacen sentir bien y muestran qué va bien; en el peor, nos distraen y engañan.

En cambio, las métricas accionables son estadísticas vinculadas a tareas específicas que puedes mejorar y a cifras relacionadas con los objetivos de tu empresa. Indican si lo que hacemos es correcto y si nuestras acciones nos acercan o alejan del objetivo; muestran dónde ganamos o perdemos impulso.

Agile es un método basado en el aprendizaje que incorpora la mejora continua en el trabajo diario. Por eso, añade tiempo para reflexionar, pensar y experimentar, y proporciona una estructura para realizar pequeñas mejoras iterativas de forma regular.

Conclusión

Si la imprevisibilidad se ha vuelto habitual en tu negocio, pasar a un enfoque ágil puede beneficiar mucho a tu empresa. Adaptarse a técnicas ágiles puede aumentar la adaptabilidad de tu negocio e incorporar el cambio en lugar de resistirse a él.

Agile es un método muy eficaz para afrontar la incertidumbre, dar autonomía a los equipos y crear un entorno y una cultura de trabajo positivos.

“5 formas en que tu empresa puede mejorar su agilidad” by Gimena Aguerreberry is licensed under CC BY SA. Source code examples are licensed under MIT.

Foto de Kelly Sikkema.

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